viernes, 20 de mayo de 2011

El término “Cortina de humo” no está de moda, no existe hasta ahora



fotografía por abandomoviez.net.
Why does a dog wag its tail? Because a dog is smarter than its tail. If the tail were smarter, the tail would wag the dog”. (*)


Me tomé la tarea de ver por lo menos más de dos veces esa película que tenía un nombre muy popular dentro de las criticas de muchos teóricos, periodistas y hasta políticos; Noam Chomsky por ejemplo, es uno de ellos.

La película Cortina de humo llamada originalmente Way the dog estrenada en el año 97 la vi por primera vez hace algunos días y verdaderamente no tenía ninguna gana de verla. Precisamente porque los argumentos actuales son saciados incluso desde los salones de clase, las conversaciones y debates van entorno al embellecimiento de un argumento dado con la digna frase “nos ponen cortinas de humo para que no veamos lo que pasa verdaderamente en el mundo”, ¿pero qué es lo que hacemos para que eso cambie?.

Lo interesante que encontré en primera instancia fue la manera en que describían en la sinopsis con humor negro el tono que tenía la historia al ser descrita como comedia política, admito que ese fue un gran empuje interesante para verla; además que en esta sociedad contemporánea hace falta ver criticas que no estén encasilladas en ese medio dominado por una idea mercantil (también me cansa el pronunciarlo). Es bueno ganar dinero haciendo reflexionar al público sin enceguecerlo aún más y esto se puede dar con ayuda y mayor impacto en el arte comercial, en este caso el cine.

Sin más preámbulos la historia trascurre en tratar de apresurar y crear una noticia y dejar en el olvido el acoso sexual que había hecho el presidente de los Estados Unidos días antes de su reelección para que este por supuesto ganara de nuevo la presidencia. Su asistente, su consejero (que solucionaba todos sus problemas en los medios) y un productor de Hollywood, junto a más actores de reparto que influyeron en la creación de una supuesta guerra contra Albania (sur-oeste de Europa), promovieron a través de los medios masivos un discurso, un modelo de vida y una aceptación emotiva frente a cada suceso que trascurría con mentira en la sociedad narrada.

Fueron tantos los efectos especiales, la creatividad artística y las amenazas sutiles de estos actores para responder deliberadamente a la decisión libertina y caprichosa del poder gubernamental representado en la tiranía y ambición del presidente, solo para llegar a su objetivo: borrar las pecaminosas acciones del representante del país en potencia, porque no conviene mostrar que el líder también es pecaminoso y maleante. “Cambiar la historia y el enfoque no es un concepto nuevo… la guerra es rentable es un espectáculo, la guerra del futuro es el supuesto terrorismo nuclear y el PÚBLICO debe estar alerta”, dice el consejero estadounidense con la soberbia y seguridad que lo caracteriza cada vez que necesita opacar una mentira.

En este narración se ve todo lo contrario a lo que está dirigido y descrito el gobierno, es netamente clasista, mitómano, individualista, burocrático, tiránico, mercantilista e inhumano; “Soy una artista no una obrera de fabrica, dice la directora de arte de dicho espectáculo en una de las escenas.

No solo pasa en Estados Unidos cuando también callan y tienen relaciones estrechas con la CIA, sino también en cualquier país del mundo, en Latinoamérica como en Colombia, con sus hechos noticiosos dados con la parapolítica, sublevadas por las historias fotográficas de mujeres que posan desnudas en Soho, o la ilimitada corrupción empresarial por el carrusel de la contratación junto a las grandes influencias de presentadoras de televisión y comandantes del ejército; todo esto no es más que visto a conveniencia del rating cuando el gobierno del actual presidente Santos está tambaleando con una disputa propia con el ex presidente, y lo único q nos muestran con inmediatez son noticias de Shakira, enseñando a su novio español a tocar guitarra en cada medio de información.

Lo que está de moda es lo que los medios nos imponen como estilo de vida para encarcelar acontecimientos más que importantes verídicos y por supuesto, para generar una entrada más a la economía que tanto apremia como modelo monárquico al mundo.

Los noticieros no educan nuestra capacidad crítica, tampoco les conviene hacerlo, y la única manera de empezar a crear resistencia es ir al paso de esa colaboración política que depende de los medios de comunicación para lograr manipulación. Así como lo dijo el actor productor de hollywood de dicha película: “El mundo no se puede salvar pero puedes intentarlo, la moraleja de todo esto es no te rindas, no te rindas nunca”.

Entre más se mienta más se tiene que mentir, y no bastará crear un mundo ni siquiera un universo para ganar a través de una historia hecha mentiras. La solución es encontrar a través del mismo consumo y el degrade periodístico una forma de provocar y devolver caos con sutileza al malo de la historia.
…Y con Cortinas de humo, también se puede cambiar el poder y mostrar la realidad que nos rodea.

(*): ¿Por qué el perro mueve la cola?. Por qué es más listo que la cola, si la cola fuera más lista movería al perro.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Los medios masivos letal herramienta. De la película "Tierra de Nadie"

www.octavosentido.com.ar
En tierra de nadie, es una historia que representa no solo la letal guerra de los Balcanes, sino debidamente la función que cumple los medios, ante la problemática gubernamental representada en el pueblo.
Dos soldados bosnios y uno serbio, son los personajes que representan evidentemente las causas y consecuencias de una guerra, liderada por entes políticos y estatales, en los que evidentemente los únicos que sufren el no cumplimiento de los derechos fundamentales, como el de la vida y el de el pensar libremente, entre otros son el pueblo; en este caso los soldados. La mitad del campo de guerra fue el espacio donde se desarrollo cada hecho que indiscutiblemente es real y que a su vez ha pasado en nuestra sociedad a través de la historia.
Una mina de presión puesta en uno de los soldados bosnios, fue el trance inicial que muestra tanto la ambigüedad y la no completa veracidad de los medios, la jerarquización de poder y la impotencia de organizaciones como la ONU ante la violencia. Se recalca aún más el arraigo cultural, la esperanza ante una calma, el ocio inhumano de los jefes estatales y el dominio orador de cada uno de ellos, sin importar lo que le pase a la sociedad representada, (otro fin que no es cumplido).
La crudeza manejada para el esquema de la película es válida, puesto que representa realmente lo que siempre ha pasado: el poder tiránico y la injusticia social. La historia desprende las cortinas de humo que ponen los medios para conveniencia de la oligarquía y la esfera económica.
Por lo anterior, el último y agobiante plano remata inesperadamente dicha crudeza, en el que el soldado queda en la tierra de nadie, a la espera de ser salvado, de la misma manera en que él salvó y protegió a su pueblo para independizarse de Yugoslavia.
La guerra es un negocio, las creencias son la fuente del dominio y el poder económico más que lo político, es el que decide individualmente que hacer con un mundo, una sociedad.