lunes, 9 de junio de 2014

Del vino y el café



Notas varias de un libro sin terminar…

Serán publicaciones intermitentes de una historia entrecortada por muchos aspectos, el principal radica en que mi musa inspiradora no me acompañaba con frecuencia cuando tenía al lado mi libreta favorita.

No había tanta gente y una pareja de homosexuales debatían sin descanso sobre la mejor pose, hablaban casi que con susurros de lo bastarda que era la palabra “marica”, pero luego se acomodaban y entonaban la voz al relatar lo indiscutiblemente delicioso que era para ellos tener sexo con un hombre musculoso, de piel oscura y poco sutil.

En ese mismo contexto, un hippie pasaba por todas las mesas vendiendo labia con manillas y aretes, decía en repetidas veces “son para la buena suerte”. Mientras tanto, en el fondo, muy en el fondo de ese café, había un hombre sutilmente impactante, su simplicidad con la que fumaba y la forma en que encorvaba la boca, ¡era perfecta! Y mientras miraba con tranquilidad la hora, a unas cuantas mesas estaba ella, intranquila, impaciente e incómoda, en su mesa yacía una copa de vino vacía…"


#Spontané
@lorenaylonen

jueves, 5 de junio de 2014

"Moralista"

¿Y sí tal vez las mujeres mandamos todo a la mierda y nos convertimos en un tanto semejantes a la actitud putistérica, corrompida, insensible y hormonal de los hombres?

Hace poco leí el corazón de una muy buena amiga, de una inigualable mujer que conozco hace más que un par de años, escribió de su “Karma”, de sus cuestiones y de lo que verdaderamente era este concepto para las mujeres,- para ella- y realmente, me sentí identificada por tal desgaste y agonía.

Hablaba de gusanos, de gusanas, de la conciencia, del amor, el dolor, el esfuerzo por amar hasta el tuétano sin tener miedo a perder la felicidad. Decía, con un subrayado pero fugas énfasis que tal vez, las mujeres que amamos sin perder la conciencia y las ganas de dar más de lo que un hombre se pueda imaginar, nos convertimos y nos tildamos como ‘moralistas’, un adjetivo que podría ser peor que el de gusanos’.

Dejaré este texto en puntos suspensivos, simplemente porque llegará el día en que veré de nuevo el corazón de mi buena amiga en un maravilloso texto que elogia con sarcasmo a los gusanos de este planeta…

Spontané
@lorenaylonen