domingo, 20 de febrero de 2011

Empirismo social

Somos un efecto social y así mismo pertenecemos a un equilibrio propio para que nuestro comportamientos y roles generen dicho efecto desde la innata convivencia con los otros.

Las costumbres, el eco cultural y una forma de regir nuestros pensamientos se dan de manera distinta gracias al espacio, identidad, estética y por supuesto, la historia.

Actualmente, el proceso intercultural y multicultural se da con mayor fluidez por las herramientas tecnológicas. Sin embargo, ese proceso al que llamamos “globalización”, se ha proporcionado desde que la comunicación ha sido una herramienta y un medio para conocer otros mundos, otras maneras de vivir la experiencia desde cualquier ámbito (político, económico, religioso, entre otros).

Se agita continuamente ese proceso desde la misma naturaleza humana que se trasforma y se representa desde la tiranía, hasta el ocio, la conformidad y sublevación todo con el fin de generar un control. Hay que ser realistas, hay que ser humanos y por lo tanto nada es perfecto.

No es malo tener esos elementos puesto que son el equilibrio que contribuye a que la sociedad sea la esencia de la variedad, del gusto y del pensamiento. Lo desastroso es que se viva en extremos.

La falta de educación desde cualquier semblante (cívico, conceptual, crítico), es una falencia que representa el no equilibrio social. La consecuencia de ello es la masificación que muestra a la sociedad como público ante el control social de personas con poder económico, religioso y político.

La comunicación evidentemente es la herramienta que permite trasformar, y sus medios tanto masivos como alternativos permiten trasmitir más que una comunicación: formas de vivir, pensar y actuar. Y manejada desde la tiranía “individual”, se produce grandes vacios y conflictos sociales. La educación es un gran ejemplo explícito y evidente.

La superación, el cumplir sueños, el luchar y sacrificar para realizar un camino y un futuro, se pueden dar obteniendo oportunidades educativas que perfilen e impulsen dichas expectativas. El mejor y único medio es la comunicación; única opción son las herramientas masivas que permiten con mayor fluidez generar un cambio, con mentes que piensen en la sociedad y su equilibrio.

EL arte maneja emotivamente cada expresión y representa más que cultura, una reflexión y una subjetividad, así que es una buena opción de generar educación, bases críticas y luces para la superación que tenga cada uno en la sociedad abierta a la interdependencia de lo sensorial y racional.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Solo será un café

Eres una pose, un gusto, el resto y el todo.

Contundente, indignante, adicta y egocéntrica.

Eres un tú profundo. Una arraigada destrucción, mi ilusión, mi ira confianza y placer.

Más que placer ajustas los sentidos, revives un camino, deslumbras en cada contexto con cada observación y desde cada gesto.

Te deseo, no te honro, te envidio, te quiero, y… te quiero.

Y aunque no responda a tu incoherencia, y aguante tus aturdidos argumentos, espero y aspiro a que no desgastes un segundo de mi tiempo, de mi esencia y de mi perfecta rareza.

Sueño tan solo con una conversación de lejana corporalidad, de palabras hechas con silencio de sin límites sutiles y sensoriales.

“Solo quiero proponerte…

tomar un día… tal vez dos o tres, quizás muchos más …un café”.