miércoles, 2 de junio de 2010

¡ Aún no termina Señor Iván Cepeda !


Foto por www.caracol.com

…¡¡Y qué gobierno!!

…lo siento, debo irme tengo una reunión importante ya no hay tiempo”

Desespero abunda de nuevo y un “hijo de puta” interno ha sido deseado a la persona que llamo al celular:

“Deme 5 minutos, quiero concretar lo que he venido a preguntar, como le comenté para mi es importante conocerlo”

De nuevo la sutil sonrisa fue vista y el “push” del rec continúo la entrevista.

¿Cómo ve la intervención de Uribe en la solución de casos de tal genocidio presentados ante la Corte Interamericana de Derechos humanos, especialmente ante el caso de su padre Manuel Cépeda que fue senador y último congresista de la UP.

El gobierno ha querido impedir que el caso Cepeda llegue a la Corte Interamericana a través de distintas formas, como negar su responsabilidad, poniendo una solución amistosa no ajustable y demandas de justicia; sin embargo, ha sido derrotado en todos estos procesos judiciales.

Se ha llegado al punto de nombrar una sentencia en la Corte Interamericana, es un proceso largo que ha costado muchas amenazas y persecuciones, único hecho de la UP que por lo menos se está tratando para no quedar impune.

Inesperadamente la memoria atrapó esa frase perfecta que ni pensó, sino que tal vez no necesito arrugar la frente para decirla sino el corazón para exponerla:

“Es triste que las víctimas y los abogados tengamos que ir a los estrados judiciales en el exterior para obtener justicia.”

Y largos segundos después de nuevo observa mis ojos mientras pronunciaba un “…y se produce una violación masiva de derechos humanos que tienen un carácter sistemático, es una política que te perpetúa el tiempo”.

Las preguntas disminuían por un afán visto en sus manos y en el vaso vacío que aún permanecía en la mesa.

Un “stop” y “Muchas gracias”. De nuevo un quiebre y todo torna a una normalidad urbana.

Se reconoce una vez más la exquisitez de la música de fondo, que vaga insensatamente cuando se extienden las dos manos que antes ocupaban un personaje en la obra que revivía recuentos de nuestra Unión Patriótica.

Al salir la sonrisa escucha levemente “dulces, chicles cigarrillos”, “sombrillas, paraguas”, inevitablemente la lluvia continuaba, por lo tanto, un cigarro fue comprado y disfrutado mientras se caminaba bajo el agua que golpeaba carros, buses y personas.

“Conociendo una injusticia puesta en un sutil educado Iván Cepeda”

Foto por Mauricio Moreno.www.eltiempo.com

La lluvia no impedía disfrutar el cigarro que miraba pasar el tiempo, faltaban tan solo 10 minutos para que fueran las tres, hora acordada para conocer en una esquina del Museo del Oro de Bogotá, al hijo de una persona asesinada que representó en el congreso la Unión Patriótica; partido que arriesgo muchas vidas por encontrar la verdadera democracia en nuestro país.

Iván Cepeda se asoma con cuatro personas más, el porte intelectual, el cabello cautivante y la barba casi abundante lo identifican, sin pensarlo mucho, con frio y el cigarro ya en el piso…:

“Soy Lorena Ladino estudiante de periodismo, gusto conocerlo” y que respiro, que nervios.

Con seriedad sutil responde:

Lorena… ¡claro que sí! el gusto es mío, gracias por contactarme, ¿entramos al restaurante del museo y ahí comenzamos?”

Ambiente coloquial y partidario de la estética urbana, el restaurante nos recibe con suave música colombiana.

Respetando toda la labor periodística y con un par de risas nerviosas, se fue dando una confianza enternecedora que respondía a cuestiones de un niño que tuvo un padre de gracias auténticas y pensamientos justos, pero de un hombre que hoy por hoy ha luchado contra cada injusticia plasmada en el asesinado de Manuel Cepeda, su padre que nombra en cada ejemplo que necesita cuando responde preguntas políticas y hechos judiciales.

Ese hombre que adornaba mi contexto, solía mover las manos con seguridad, arrugar la frente cuando quería sacar la frase perfecta y verme a los ojos con un grito lleno de argumentos, que insistían en cambiar como fuese la manera en que los medios cuentan por su manipulación la historia colombiana, los hechos actuales y el futuro que no espera.

“comunicación… comunicación, ¿qué hay de la comunicación?

Lamentablemente en Colombia los espacios de opinión independiente son pocos, está muy concentrada la propiedad sobre los medios de comunicación; además mientras más trivial sea el mensaje es más rentable económicamente”

El trascurrir de la entrevista radicaba en un papel arrugado lleno de preguntas, puesto en la mesa que sostenía también un vaso de agua y el codo de dos personas que conectaban con un responder y un preguntar por una vida, un derecho, un sentimiento y una consecuencia.

El respiro era profundo cada vez que se nombraba una violación de derechos tanto participativos (democráticos), como de vida y expresión. La mirada cansada de insinuar imparcialidad cambiaba de posse.

Según sus experiencias, ¿de qué manera conceptualiza desigualdad y violación?

Están relacionados con los conceptos de dignidad humana, conjunto de cualidades y condiciones que permiten al ser humano ser una persona; esto se espera que se desarrolle de la manera más armónica posible, sabiendo que el mundo humano es complejo.

Los sistemas de desigualdad, discriminación y violación acaban con la posibilidad de una convivencia indicada, en un espacio en el que cada uno tiene sus propias aspiraciones y sueños que se anhelan cumplir.

Se quiebra la concentración con un “Ring. Ring. Ring infinito ring”: “Disculpe Lorena debo contestar”…


Continua: "Aún no termina Señor Iván Cepeda"